San Francisco Javier Housing

En una situación urbana ambigua madrileña, con unos bloques preexistentes y un planemiento que se debate entre el bloque abierto y la manzana cerrada podemos observar que se han perdido mecanismos urbanizadores tanto de la ciudad tradicional como del planteamiento moderno. En aquella los planos de fachada de los diferentes edificios forman una unidad dentro de la diversidad, así como en la ciudad moderna la repetición crea un orden y una trama urbana. En el planeamiento actual se abandonan las cualidades de la unidad, la diversidad, la uniformidad y la repetición para dejar paso a un urbanismo regido por la caracterización independiente de las unidades prediales.
Planteamos en este problema concreto un urbanismo donde los espacios públicos pueden imbricarse en una relación más compleja y rica con los edificios. Un mismo edificio aparece a ambos lados de un espacio público generando una ciudad reconocible y doméstica.
Frente a una ciudad que se va a configurar en torno a un viario preestablecido, los planos de fachada son los principales elementos urbanos que en su cualidad topológica tienen capacidad de definir y generar el espacio urbano concreto. Se crea un plano de fachada continuo enfatizando el trazado viario y la diferenciación entre una zona abierta y verde y unos edificios residenciales. El protagonismo de la fachada como elemento urbanizador configura el edificio de forma que desparecen los testeros
Se crea una calle peatonal pública interior. Se cede este espacio que convencionalmente pertenece a los edificios pero generalmente vacío de uso, para abrirlo a la ciudad y activarlo de este modo. Se obtiene un espacio protegido y público, se evita la “convivencia” de dos comunidades en un espacio visual, al hacer que este espacio no sea de uso privativo.
Teniendo en cuenta el edificio preexistente en la parcela se desecha la idea de manzana cerrada donde se comparte un espacio verde unicamente con los “vecinos” de manzana. Pretendemos separarnos del edificio preexistente y en un ejercicio crítico modificamos la fachada interior de este edificio transformándola en un tapiz verde y al igual que en Friedrichstrasse, la superficie de vidrio y acero de nuestro edificio alterna transparencias, reflejos y refracciones, reflejando y deformando la realidad cercana.



Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: